Libros de José Fernando Rey Ballesteros

19 octubre, 2019 – Espiritualidad digital

Un perdón frustrado

perdonarNo siempre, cuando hay alguien que perdona, otro resulta perdonado. Perdonar es el gesto de una persona ofendida que abre sus brazos a quien le ofendió; pero si el ofensor no se acerca a recibir ese perdón, y huye del abrazo que se le ofrece, no resultará perdonado jamás.

Al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.

El Espíritu Santo es el Amor del Padre y el Hijo. Es el mismo Amor de misericordia que Dios derrama en el corazón del pecador para limpiarlo de sus culpas y convertirlo en templo de su gloria. El Espíritu Santo, abrazo eterno entre Padre e Hijo, es también el abrazo con que Dios recibe en su intimidad al pecador. Y ese abrazo tiene lugar en el seno de la Iglesia, en los sacramentos del Bautismo y la Penitencia.

Pero si el pecador recela de ese abrazo, si reniega de la Iglesia y de los sacramentos, si se niega a recibir el Espíritu Santo en la confesión, no podrá ser perdonado, y morirá para siempre. No será, desde luego, culpa de Dios. Dios lo perdonó, incluso desde antes de que pecase. Pero él no quiso recibir en su alma ese perdón.

(TOI28S)