Libros de José Fernando Rey Ballesteros

15 octubre, 2019 – Espiritualidad digital

Disfruta

Siempre me ha fascinado este versículo: Sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón (Sal 37, 4). Es toda una invitación al ocio y a la despreocupación. ¿Quieres que el Señor te conceda todo lo que pides? Pues deja de preocuparte; limítate a disfrutar de Dios, y Él se ocupará de lo tuyo. Lo único malo es que nunca nos atrevemos a vivir así.

Nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Esa intimidad de Amor entre el Padre y el Hijo es compartida con los santos. Luego, ellos nos la transmitieron a nosotros, como hizo santa Teresa de Jesús, y, por medio de sus escritos, conocemos a Dios por dentro.

Ella entró en la intimidad de Dios porque era pequeña. No tenía el pensamiento ocupadísimo en arreglar el mundo, sino que tenía la mente santamente ociosa y descansada en Dios, igual que una niña. En almas así, Dios imprime su sabiduría como el sello en la cera.

Repite hoy, en tu oración, las palabras de la santa: «Vuestra soy, para Vos nací. ¿Qué mandáis hacer de mí?». Y abandona toda preocupación. Disfruta de Dios.

(1510)