Libros de José Fernando Rey Ballesteros

25 septiembre, 2019 – Espiritualidad digital

Mejor san Juan que don Juan

«Yo a las cabañas bajé, yo a los palacios subí, yo los claustros escalé, y en todas partes dejé memoria amarga de mí».

Don Juan Tenorio lo dijo. Muchos otros se han encargado de cumplirlo. Son personas que, vayan donde vayan, dejan un reguero de amargura. Sólo hablan de sí mismos, y, cuando hablan de los demás, es para criticar y difamar. Su actitud es siempre negativa, y sólo sonríen cuando se burlan de otros. Hablas con ellos, y te queda un sabor amargo en el corazón, como si hubieras pisado lo que no debías.

Se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes.

¡Qué diferencia! Allá por donde pasaban, los apóstoles dejaban un reguero de alegría, de optimismo, de espíritu sobrenatural. Hablaban de Dios, confortaban a los afligidos, y anunciaban un Amor capaz de renovar la tierra. Cuando se marchaban, el pueblo parecía iluminado y cubierto de paz.

Mejor imitar a san Juan que a don Juan, ¿verdad? Ojalá puedan decir, quienes están contigo, que da gusto tenerte cerca, que es reconfortante oírte hablar, y que es consolador sufrir a tu lado. Deja recuerdo de Dios a tu paso.

(TOI25X)