Libros de José Fernando Rey Ballesteros

4 septiembre, 2019 – Espiritualidad digital

El arte de disfrutar de la vida

enfermosEntiendo que una persona empeñada en vivir sin Dios desee disfrutar de la vida. Entiendo a esa persona, pero la compadezco; normalmente, la vida nos depara más lágrimas que risas. Supongo que quien no tiene más deseo que disfrutarla tendrá que conformarse con poder decir, al llegar su última hora, que ha disfrutado de algunos momentos de su vida.

Pero quien abre sus puertas a Cristo no puede tener esa estrechez de miras. La vida no se nos ha dado, como si fuera un juguete, para que disfrutemos un rato y muramos después. El Crucifijo nos ha enseñado que la vida se nos ha dado para que la entreguemos; para que la derramemos a los pies de Dios, que son el prójimo.

Él, inclinándose sobre ella, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles.

¡Qué preciosa intuición, la de esta mujer! Jesús le devuelve la vida, y ella, inmediatamente, comienza a entregarla.

Y, finalmente, ¡qué paradoja! Nadie disfruta más de la vida que quien la entrega, y comprueba cómo su vida es de provecho a Dios y a sus hermanos. Por si fuera poco, queda, después, toda la eternidad para disfrutar del Señor.

(TOI22X)