Libros de José Fernando Rey Ballesteros

27 agosto, 2019 – Espiritualidad digital

Hay un camello en mi sopa

Cuando se trataba de hacer comparaciones hiperbólicas, al Señor le encantaban los camellos. Comparó la dificultad de los ricos para salvarse con la que tiene un camello para pasar por el ojo de una aguja. Y, para denunciar la hipocresía de los fariseos, volvió a echar mano del cuadrúpedo con joroba:

¡Guías ciego, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello!

Es como para imaginárselo. Tú llamas al camarero: «Garçon, hay un mosquito en mi sopa». Y el camarero te cambia la sopa, y te trae otro plato en el que encuentras a un camello haciendo largos en la sopa como si fuera una piscina. Metes la cuchara, coges al camello entero y te lo embaúlas. Luego te limpias con la servilleta, y tan tranquilo.

El cuidado y la finura en los pequeños detalles es señal de un amor grande, cuando va acompañado de un odio verdadero al pecado mortal. Pero si, mientras cuidas la puntualidad en la oración y trazas con tiralíneas cada una de tus genuflexiones, luego llegas a casa y te tragas, ante el televisor, todas esas obscenidades que ponen en peligro tu pureza… Me parece que lo del camello, al final, no era una exageración.

(TOI21M)