Libros de José Fernando Rey Ballesteros

3 agosto, 2019 – Espiritualidad digital

Líneas rojas

Herodes era una autoridad religiosa. Y, a su manera, era, también, una persona religiosa.

¿Cuál era «su manera»? La de muchos. Existen dos clases de personas «religiosas»: quienes se moderan en todo, menos en el amor a Dios, y quienes no se moderan en nada, salvo en el amor a Dios. Herodes era de los segundos. Con el vino y la lujuria, aquel hombre era la encarnación del desenfreno. La religión, sin embargo, la consumía «en dosis moderadas», no le fuera a perjudicar. Rezaba, pero tenía muy bien marcada una línea roja: la de su capricho. Y en esa línea estaba escrito: «Dios, hasta aquí puedes llegar. Pero, como cruces esta línea, te mato».

Y lo mató. Porque, matando a Juan, mató al Dios que le hablaba en Juan.

Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Así cruzó Juan la línea roja que Herodes le había impuesto a su religión. Sencillamente, le puso ante el Dios que le pedía lo que él no estaba dispuesto a darle. Y eso se paga.

Maldito desenfreno, y maldita templanza, las de Herodes. Tú, si quieres ser santo, haz lo contrario: sé templado en todo, y ama a Dios desenfrenadamente.

(TOI17S)