Libros de José Fernando Rey Ballesteros

21 junio, 2019 – Espiritualidad digital

La puerta del Cielo

puerta¿Por dónde se entra al Cielo?

Habrá quien diga que por la puerta del cementerio, pero no es verdad. Ni todos los que cruzan la puerta del cementerio acceden necesariamente al Cielo, ni es necesario esperar al último aliento para gozar las delicias celestiales.

La puerta del Cielo es la Cruz. Cuando el cristiano une sus miembros carnales a los de Jesús crucificado a través de la mortificación, la templanza, y la paciencia en las adversidades, entonces se recoge en su interior, cruza la puerta de la Cruz, y encuentra, en su alma en gracia, vida eterna y delicias celestes. Tras mostrarnos su vida como la de un crucifijo (fatigas, cárceles, palizas, peligros de muerte, azotes…), san Pablo afirma: Si hay que gloriarse, me gloriaré en lo que muestra mi debilidad (2Cor 11, 30). Esa gloria es gloria celeste.

Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón. Si vives crucificado, lo podrás decir al revés: Donde está tu corazón, allí está tu tesoro.

Seguirás siendo forastero en este mundo, pero en tu alma habrás alcanzado ya el Hogar. Un día, cuando ese cuerpo tuyo guardado en la Cruz resucite, gozarás esa gloria en plenitud, sin mezcla de dolor ni peligro.

(TOI11V)