Libros de José Fernando Rey Ballesteros

25 mayo, 2019 – Espiritualidad digital

La venda antes que la herida

Muchas veces, poner la venda antes de la herida es un precioso gesto de cariño. Cuando una madre introduce en la maleta de su hijo una caja de pastillas, mientras le dice: «lleva esto, por si te resfrías», está mostrándole amor providente. ¿No es amor providente el del Señor por nosotros?

Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.

¡Cuánto nos ayuda, en momentos de incomprensión, el saber que participamos del cáliz de Cristo! ¡Bendita venda, para tan dolorosa herida!

No penséis que Jesús se refiere, tan sólo, al martirio violento cuando habla a sus apóstoles del odio del mundo. Se refiere, también, al sufrimiento de la mujer que soporta las burlas de su marido cuando vuelve de misa; y a las miradas de desprecio que recibe en el trabajo quien deposita un crucifijo en la mesa de su despacho; y a la soledad de quien decide entregarse a Dios por completo, aunque lo tomen por loco o por engañado.

Cumplir, a la vez, con el mundo y con Dios es imposible. Quien quiera agradar a Dios, que guarde esta venda tan dulce en lo profundo de su alma. Porque habrá herida.

(TP05S)