Libros de José Fernando Rey Ballesteros

24 mayo, 2019 – Espiritualidad digital

Ojalá no fuera tan nuevo

Tan nuevo, tan nuevo es ese nuevo mandamiento, que muchos, dos mil años después, aún no lo conocen. Y siguen viviendo del amor viejo, fruto del pecado. Piensan que amar consiste en sentir, en agradar, en resolver problemas, en caer bien a los demás y lograr que te sonrían… Pero, al final, siempre fracasan: ni puedes agradar a todo el mundo, ni puedes resolver los problemas de todos, ni puedes sentirte bien con cualquiera. El amor viejo, y su viejo fracaso.

Que os améis unos a otros como yo os he amado. La clave reside en las últimas cinco palabras: ¿Cómo nos ha amado Jesús?

Mira al crucifijo. Y escucha a san Pablo: Se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz (Flp 2, 8); me amó, y se entregó por mí (Gál 2, 20).

¿Lo entiendes ahora? Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. No amo a los demás porque resuelva sus problemas, ni porque les resulte simpático, ni porque les agrade en todo, ni porque les dé la razón. Amo a los demás cuando me santifico, y me convierto en ofrenda a Dios por ellos.

(TP05V)