Libros de José Fernando Rey Ballesteros

15 mayo, 2019 – Espiritualidad digital

El plan de Dios y la libertad del hombre

No nos cansemos de repetirlo, porque nos va la vida en ello: si la salvación del hombre dependiese sólo de Dios, el Cielo sería el destino irremediable de toda persona, quisiera o no quisiera ser salvada. Aunque el mismo Cielo tendría que ser redefinido, porque ya no sería encuentro de amor. Quienes no quieren ser salvados, quienes no aman a Jesucristo, quienes no quieren enmendarse de sus pecados, estarían allí a la fuerza. Y un Cielo sin libertad no puede ser lugar de amor. Da miedo pensar en un Cielo tan parecido al Infierno.

Mientras el hombre tenga la capacidad de decir «no» a Dios, la salvación no depende sólo de Dios. Aunque Él redime a todo hombre y le abre las puertas del Cielo, la última palabra la tiene el hombre: sólo él puede decidir si entra, o se queda fuera.

Al que oiga mis palabras y no las cumpla, yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo.

¿Qué hace el pastor, si la oveja se niega a seguirlo? ¿La castiga? No. El pastor llora. Y la oveja se despeña, no por culpa del pastor, sino de su propia obstinación.

(TP04X)