Libros de José Fernando Rey Ballesteros

9 mayo, 2019 – Espiritualidad digital

El mero comer no es comulgar

No creas que, por deglutir la sagrada Hostia, has comulgado. Comulgar supone mucho más que masticar y tragar. En ocasiones, incluso se puede alcanzar una unión muy estrecha con Jesús Eucaristía a través de la comunión espiritual, en la que no media una deglución física de la Hostia.

Cuando te acercas a recibir la Comunión, Jesús entra en tu cuerpo y se aproxima a ti. Tú debes aproximarte también a Él, porque el encuentro quiere producirse en lo más profundo del alma.

Todo el que escucha al Padre y aprende viene a mí.

No te extrañe que te diga que, al comulgar, debes ir a Él. Mírate: no estás en tu alma, la casa está vacía. Estás en tus cosas, en tus dolores, en tus problemas, en tus proyectos… ¡Sal de ahí, que viene el Señor al alma! Deja todo eso, recógete, y entra en el santuario interior. Abre las puertas, no permitas que Dios se quede fuera, en el cuerpo. Invítale a entrar, acógelo como Él te acoge a ti.

Cuando recibes así a Jesús, comulgas. Y os unís, Cristo y tú, en esa bodega oscura y luminosa donde moráis a solas. Entonces, sí: es el tiempo del Amor.

(TP03J)