Libros de José Fernando Rey Ballesteros

12 abril, 2019 – Espiritualidad digital

Por qué los hombres no creen

En la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro, Abrahán responde a Epulón, cuando éste le pide que Lázaro visite a sus hermanos: Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto (Lc 16, 31).

Hoy, Jesús les dice a los judíos: Aunque no me creáis a mí, creed a las obras.

Nadie lo tuvo jamás tan fácil: aquellos hombres habían visto recobrar la vista a un ciego de nacimiento, recobrar las piernas a un paralítico, y, por si fuera poco, había visto a un muerto salir de su tumba (no será casualidad que también se llamara Lázaro). ¿Qué más necesitaban?

¿Tú crees que, si se detuviese el sol en lo alto del cielo, los hombres creerían? Por si no lo sabes, eso sucedió en octubre de 1917, en Fátima, y los hombres hablaron de una «alucinación colectiva».

El problema no es que Dios no hable claro, sino que nosotros no queremos creer. Creer que Napoleón fue derrotado en Waterloo es fácil; no altera mi vida. Pero si creo que Jesús es Dios, debo convertirme o aceptar mi condena. Por eso los hombres no creen: porque no están dispuestos a convertirse.

(TC05V)