El Mar de Jesús de Nazaret

31 enero, 2019 – Espiritualidad digital

La gran antorcha, y la pequeña linterna

Te copio unos versos del profeta Jeremías:

Pensé en olvidarme del asunto y dije: «No lo recordaré; no volveré a hablar en su nombre»; pero había en mis entrañas como fuego, algo ardiente encerrado en mis huesos. Yo intentaba sofocarlo, y no podía (Jer 20, 9).

Los he recordado al leer:

¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín, o debajo de la cama?

Porque, cuando metes la lámpara debajo de la cama, la cama arde. Así le sucedía al profeta, y así le sucede a quien tiene en el corazón la palabra de Dios: no puede callar. Si calla, se abrasa.

Me pregunto qué es lo que tiene callados a tantos cristianos, sumidos en un silencio que es cruel con un mundo tan necesitado. ¿Tienen verdadero fuego dentro, o se trata de una linterna de pila de botón?

Mientras tanto, el candelero es para el enemigo. Hay diarios, en Madrid, que cada día publican un escándalo protagonizado por sacerdotes.

Os lo pido en nombre de Dios: dejad la linternita piadosa, y no temáis al fuego, aunque os queme. Dejaos quemar, convertíos en teas humanas que incendien la tierra y cubran el falso brillo de esos candeleros de tinieblas.

(TOI03J)

“Evangelio