Libros de José Fernando Rey Ballesteros

25 enero, 2019 – Espiritualidad digital

Gracias que tumban, y santos que se levantan

¿Sabes lo que es una gracia «tumbativa»? Su nombre lo dice: es Dios, que se te echa encima, y te tira por tierra. Como si, cansado de verte correr, te pusiera, de repente, la zancadilla, para tenerte quietecito y poder hablar contigo, aunque sea con un par de costillas rotas.

Con Pablo sucedió algo parecido. Una gracia «tumbativa» lo derribó y lo dejó medio ciego. Pero sólo de los ojos. Su alma quedó tan iluminada, que yo no veía sino a Cristo, y éste crucificado, en cuanto le rodeaba.

Diréis que así es más fácil. Si Dios te tumba de un «golpe de gracia», te ahorra el trabajo de buscarlo, y apenas te deja espacio para huir. Pero no confundáis la gracia de la conversión («tumbativa» o no) con la tarea de la santificación.

El que crea y sea bautizado se salvará.

Tras haber sido tumbado por Dios, Pablo se tuvo que levantar por su propio pie, buscar a Ananías, y dejarse bautizar. El que Dios te tumbe puede iluminarte, pero no te santifica. Te santificarás si, en respuesta a esa llamada, te levantas y sigues a Cristo en obediencia. Podrías empezar por levantarte de la cama a tu hora.

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“Evangelio