El Mar de Jesús de Nazaret

12 enero, 2019 – Espiritualidad digital

Su último día sin barba

Aprovecha estas últimas horas, porque mañana termina la Navidad. Y este Niño Jesús a quien hoy contemplas chiquitín en el pesebre, acompañado de la Virgen y san José, mañana tendrá barba en el Jordán, y ya no lo podrás besar sin pincharte. Por tanto, bésalo mucho hoy, bésalo hasta comértelo, que aún los besos son suaves. Mañana, y a partir del lunes, cuando comienza el Tiempo Ordinario, el pinchazo de su barba en cada beso te recordará que, para contemplar la rosa de su rostro, habrás de pincharte con las espinas de su Pasión.

Hoy todavía es pequeño; mañana será mayor. Hoy eres tú mayor; ojalá, conforme crezca Él, te hagas pequeño tú.

Él tiene que crecer, y yo tengo que menguar.

Déjale que crezca en ti, mientras tú menguas.

Propósito para todo este año, que acaba de comenzar: que cada día que pase haya, en mi vida, más de Ti y menos de mí. Quisiera retirarme, abandonar mis posiciones, para que puedas conquistarlas Tú. Hazte con mi carácter, con mis afectos, con mis juicios, con mis planes, con mi trabajo, y también con mi descanso. Invade Tú mis dolores, y que sea tuya la gloria que pueda recibir yo.

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“Evangelio