El Mar de Jesús de Nazaret

3 enero, 2019 – Espiritualidad digital

No hay magia en Navidad, sino perdón

Occidente se aparta de Dios, pero no quiere renunciar a las navidades. Por un lado, la fiesta está demasiado arraigada en nuestra cultura como para arrancarla sin dolor; por otro, hay demasiados intereses comerciales en torno a estas fechas. En consecuencia, se procura eliminar el carácter sagrado, y revestir la celebración con un lenguaje profano. Las navidades ya no son santas, sino que son «mágicas».

Lo malo es que la «magia» de la Navidad se infiltra, también, entre muchos cristianos. Y esperan, del Niño Dios, una varita mágica escondida entre las pajas del pesebre. «No puedo celebrar la Navidad con este dolor de muelas. Y, por si fuera poco, he discutido con mis padres. No hay Navidad para mí».

Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

¡Pobre Juan! La gente no quiere a ese cordero. La gente quiere al «Cordero de Dios, que quita el dolor de muelas», o al «Cordero de Dios, que soluciona los problemas de la vida». No quieren a un Mesías, sino a un mago.

Pero el Niño Dios ha venido a sufrir dolor, y a cargarse de problemas, para que tú y yo seamos perdonados. ¿Aún no lo has entendido?

(0301)

“Evangelio