Libros de José Fernando Rey Ballesteros

29 diciembre, 2018 – Espiritualidad digital

Míralo bien

Cada vez que leas el verbo «conocer» en la Biblia, deberías temblar. Cuando la Escritura habla de «conocer», no se refiere a un ejercicio intelectual. «Conocer», en la Escritura, es verbo esponsal: supone adentrarse amorosamente en lo conocido como quien se sumerge en un misterio. Adán «conoció» a Eva, y Eva dio a luz a su primogénito. María, ante Gabriel, asegura no «conocer» varón.

Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo (Jn 17, 3). Y, en la primera carta de san Juan, leemos: En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos (1Jn 2, 3). Esa mirada amorosa del discípulo se adentra de tal manera en el Maestro, que, sin apenas proponerse nada, lo acaba haciendo uno con Él.

Mis ojos han visto a tu Salvador, exclama, asombrado, Simeón. Y llora, porque, al mirar al Niño, se baña en Él como en un nuevo Bautismo.

Míralo bien; aprovecha la Navidad, y míralo bien. Si, fruto de esa contemplación, no lo imitas, es que no lo estás mirando con cariño. Vuelve a mirarlo. No es preciso hacer propósitos en Navidad; sólo hace falta mirar bien.

(2912)

“Evangelio