El Mar de Jesús de Nazaret

28 diciembre, 2018 – Espiritualidad digital

Los niños del Niño

Era el día de Navidad, y, en la misa mayor de mi parroquia, todos los niños parecían haberse congregado en los primeros bancos. Por eso me atreví, durante la homilía, a conversar con ellos. Señalando al Niño Jesús que teníamos frente al altar, pregunté a uno de ellos: «Dime, ¿por qué ha se ha hecho niño Dios y ha venido a la tierra?». Y el pequeño, que no tendría más de ocho años, respondió sin pensarlo: «Ha venido para morir». Me quedé petrificado.

Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores.

Los pequeños inocentes martirizados por Herodes respondieron, con su sangre, lo que aquel niño dijo en mi parroquia con palabras. La Navidad, decididamente, es de los niños.

La vida que puebla el Pesebre de Belén es vida entregada, y esa entrega se consumará con sangre. Mirar al Niño y enamorarse es mucho, pero el corazón enamorado sabe que una mirada aún es poco. Es preciso unirse al sacrificio y entregar la vida. Como aquellos niños inocentes, no habremos amado a Dios hasta que no nos lancemos de cabeza al Pesebre.

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“Evangelio