El Mar de Jesús de Nazaret

3 diciembre, 2018 – Espiritualidad digital

Dios tiene un plan

¿Tienes planes?

¿Consigues sacarlos adelante?

No me respondas, que ya sé lo que dirás: «Unos sí, otros no». A mí me sucede lo mismo.

Dios, sin embargo, sólo tiene un plan con los hombres. Te lo explico con las palabras del Apóstol: Recapitular en Cristo todas las cosas (Ef 1, 10). Es decir, que todos los hombres nos unamos en un único cuerpo, cuya cabeza es Cristo.

Y, sin embargo… Mira a tu alrededor, mírate a ti mismo. Los hombres van cada uno a lo suyo; cuando se unen, gran parte de las veces los mueve el egoísmo. Y, dentro de nosotros, encontramos el mismo panorama: está tu cuerpo en misa, tu pensamiento en casa, tu corazón en tus enfados, tu atención en tus asuntos… Pareces un rebaño disperso por mil montes. Y, aunque tu voluntad busca a Dios, no lo tiene fácil con semejante dispersión.

Vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.

La promesa del Adviento debería llenarnos de consuelo: viene el Señor como pastor, para congregar el rebaño disperso. Aunque –no lo olvides–, cuando llegue, querrá encontrarte velando en oración. Es tiempo de espera.

(TA01L)