El Mar de Jesús de Nazaret

1 diciembre, 2018 – Espiritualidad digital

Como el pájaro que huye de la trampa

Dice el salmo 124: Hemos salvado la vida, como un pájaro, de la trampa del cazador: la trampa se rompió, y escapamos (Sal 124, 7). A menudo medito estas palabras cuando rezo ante los restos mortales de un cristiano. E imagino al alma burlando la trampa rota de un cuerpo muerto y volando hacia el Amor de Dios.

Pero la misma fuga, y a gran escala, tendrá lugar cuando el Señor vuelva sobre los cielos. Será, para muchos, día de muerte y desolación; día de llanto y desdicha; día que caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.

Sin embargo, quienes aman a Cristo saldrán, arrebatados y como en éxtasis, de ese escenario de muerte para abrazar a su Señor. Como el pájaro burla la trampa, así escaparán ellos de este mundo, en el que nada desean conservar.

Estad despiertos, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.

Apréndelo, antes de que sea tarde: los hijos de Dios viven en pie, con la mirada en los cielos. Son los hijos de este mundo quienes viven postrados, con sus ojos en las cosas de la tierra.

(TOP34S)