El Mar de Jesús de Nazaret

5 noviembre, 2018 – Espiritualidad digital

Relaciones humanas

A menudo, en nuestras relaciones humanas, buscamos gratificaciones. Nos gusta más compartir nuestro tiempo con quienes nos tratan bien, nos caen mejor, o, simplemente, no nos causan problemas. Sin embargo, cuando una relación se convierte en motivo de dolor, la abandonamos. Nadie quiere estar con quien se ríe de él. A nadie le gusta pasar el tiempo con quien sólo habla de sus problemas. Y no conozco a quien le guste hablar con quien no escucha. Si somos sinceros, nos daremos cuenta de que siempre pedimos algo a cambio de nuestra compañía.

Sin embargo…

Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos.

Puestos a pedir algo a cambio de nuestra compañía, ¿por qué quedarse cortos? Pidamos más. Pidámosle a quien es el mejor Pagador. ¿No prefieres la sonrisa de Dios a la de los hombres? ¿No prefieres la gloria eterna a la mezquina gloria humana?

Si no eres santo, sé listo. No esperes recompensa terrena en tus relaciones humanas. Busca, tan sólo servir. Y el propio Dios te pagará con su moneda, infinitamente más valiosa que un buen rato con los amigos.

(TOP31L)