El Mar de Jesús de Nazaret

19 octubre, 2018 – Espiritualidad digital

Si ahora no te ven, mañana te verán

Tengo un amigo que saluda cada vez que se afeita. Aunque está solo en el cuarto de baño, piensa que, el día del Juicio Final, toda su vida saldrá a la luz, y que, entonces, será divertido que lo vean saludar.

Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse.

No te pido que imites a mi amigo, sino que, como él, te tomes en serio estas palabras del Señor. Guárdate de aquello que se hace a escondidas; me refiero a aquellas cosas que te harían sentir vergüenza si se conociesen. Porque se conocerán. Y Dios las conoce ya. Por tanto, si, para hacer algo, tienes que esconderte, por temor al juicio de los hombres, teme más el juicio de Dios, y no lo hagas.

Hay, también, dentro de ti, sentimientos que no te gustaría que salieran a la luz. Si estás sonriendo a alguien, y, por dentro, piensas: «¡qué pesado es, no hay quien lo aguante!», evita esos pensamientos y reza. Porque, un día, se sabrá lo que pensabas. Y Dios lo sabe ya.

Mejor, guarda escondidas cosas que te hagan brillar el día del Juicio. Haz el bien sin buscar protagonismos.

(TOP28V)

“Evangelio