El Mar de Jesús de Nazaret

16 septiembre, 2018 – Espiritualidad digital

Amores que matan

Pedro quería muchísimo a Jesús… Pero lo quería mal. Quien te quiere mal te puede acabar matando.

«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser ejecutado»… Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo.

Haríamos lo que fuese por ahorrar dolores a nuestros seres queridos. Y nos equivocamos. Como se equivoca la madre que le da a su hijo cuanto pide, con tal que no sufra. Si su amor no se purifica, lo matará.

Simón estaba dispuesto a matar para evitar el sufrimiento de Jesús… Pero no estaba dispuesto a sufrir con Él. Lo negó tres veces.

¡Ponte detrás de mí, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!

Mira cómo ama, cómo piensa Dios; aprende a amar. Tú le pides al Señor que te libre de tus dolores, y Él, en lugar de acabar con tu dolor, lo sufre contigo. Cuando aprendas, cuando pienses como Dios, sabrás que el amor no consiste en evitar dolor al ser amado, sino en sufrirlo con Él. Y, así, el amor a Jesús no te moverá a querer bajarlo a Él de la Cruz, sino a subir tú a esa Cruz para con Él sufrir, morir y resucitar.

(TOB24)

“Evangelio