El Mar de Jesús de Nazaret

19 agosto, 2018 – Espiritualidad digital

Vacaciones en el mar

A Facundo y Hortensia les han regalado sus hijos un crucero por las islas griegas para celebrar sus bodas de oro. Pero, al leer el programa, se dan cuenta de que el domingo van a pasarlo sobre las olas. Así pues, deciden consultar a su párroco, don Heliodoro, muy recto él. Y don Heliodoro, muy recto él, les dice: «Si no tenéis posibilidad de ir a misa, no cometéis pecado. Haced una comunión espiritual». ¡Buen consejo! Supongo que inevitable. Aunque, desde luego, acertado.

Pero yo sé que a don Heliodoro, muy recto él, le gustó el crucero de Cipriano y Argimira:

A Cipriano y Argimira les han regalado sus hijos un crucero por las islas griegas para celebrar sus bodas de oro. Lo están pasando mal, porque no quisieran entristecer a sus hijos. Pero le confiesan a don Heliodoro: «Mire, padre, a nosotros eso de pasar una semana entera lejos de un sagrario nos parece tristísimo. Ni siquiera podemos soportar un día sin comulgar. ¿Pecamos si les decimos a nuestros hijos que nos regalen otra cosa?».

El que me come vivirá por mí. Entendedlo, hijitos: hay personas para quienes eso de comulgar a diario es cuestión de vida o muerte.

(TOB20)