El Mar de Jesús de Nazaret

13 agosto, 2018 – Espiritualidad digital

El milagro económico

Simón era pescador profesional, y sabía que los peces dan dinero. Pero ningún pez le rindió tan deprisa las ganancias como el que pescó aquel día:

Ve al mar, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela, y págales por ti y por mí.

Puede parecer un milagro estrafalario. Es el único milagro que Jesús hizo con dinero. Pero aquel signo no hablaba de dinero, sino de redención. El dinero no era más que lo que debe ser: un medio para fines buenos.

Los hijos están exentos… El Hijo de Dios no tenía obligación de pagar rescate por el pecado. Éramos nosotros, quienes nos hicimos extraños a Dios por nuestras culpas, quienes debíamos pagar ese rescate inasequible a nuestras fuerzas. Por Amor, el Hijo de Dios pagó junto a nosotros con una misma moneda.

Desde los comienzos de la Iglesia, el pez fue un símbolo eucarístico. Mira la Hostia que presenta el sacerdote sobre el altar. Cristo es el pan, y es el pez. Esa Hostia, que es su cuerpo, ofrecida por Él, paga el rescate de tus culpas. No hay moneda de mayor valor en toda la tierra.

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