El Mar de Jesús de Nazaret

3 agosto, 2018 – Espiritualidad digital

Los grandes horizontes

Después de escuchar a Jesús, preguntaban los nazarenos: ¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? Su pregunta estaba llena de envidia y de murmuración. Realmente, no querían conocer la respuesta; sólo deseaban desacreditar al Señor.

Tú, ante las palabras del Hijo de Dios, cambia ese interrogante por una admiración. No quieras desmenuzar el misterio; simplemente, déjate asombrar.

«¡De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros!»

Quédate así, embobado, ante las palabras de vida y los signos obrados por Jesús, como quien se asoma a un acantilado y contempla la profundidad del horizonte y la fuerza de las olas sin poder ir más allá. Lanza los ojos a esa inmensidad que se abre tras la vida del Señor, y permanece en silencio… Ya estás en contemplación; tu mirada surca la oscuridad luminosa de los cielos, aunque no te atreves a hablar.

Porque esas palabras y esos signos vienen de lo Alto, del Cielo. Y, ante ese abismo, mejor callar que preguntar; mejor adorar que murmurar; mejor contemplar que hablar.

A cuántas personas, a quienes les gusta subirse a lo alto de los montes para contemplar paisajes inmensos, les recomendaría yo que se asomasen a la vida de Cristo.

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