El Mar de Jesús de Nazaret

22 abril, 2018 – Espiritualidad digital

La buena oveja

Por bucólica que sea, la alegoría del buen pastor, leída «a ras de tierra», es disparatada. Se comprende el reproche al asalariado, a quienno le importan las ovejas, que huye ante la presencia del lobo y condena a muerte al ganado. Pero, frente al asalariado, la lógica humana situaría al «pastor responsable», que le asestara al lobo cuatro disparos del calibre 12. Proponer, como antagonista del asalariado, a un «buen pastor» que da su vida por las ovejas y se entrega a las fauces del lobo es llevar las cosas demasiado lejos. ¿Qué pastor haría eso? ¿Podría decirse que está en sus cabales?

Aquí es donde se requiere altura de miras, y visión sobrenatural, si es que no queremos perdernos entre disparates. La imagen de un pastor que se deja comer por el lobo para salvar a las ovejas sólo tiene sentido si el Pastor es un Dios loco de Amor, y las ovejas son seres humanos, creados a su imagen y semejanza. Es la imagen de Cristo crucificado, entregado voluntariamente a sus verdugos para redimir al hombre.

Ahora sería necesario hablar de la «buena oveja»: ¿Aprovechas y agradeces el fruto de ese sacrificio? ¿Eres fiel a tanto amor?

(TPB04)