El Mar de Jesús de Nazaret

17 abril, 2018 – Espiritualidad digital

Según tu hambre serás saciado

pan de vidaEn el discurso del Pan de vida, entre los judíos y Jesús se entabla un diálogo imposible. Ambos interlocutores emplean las mismas palabras, pero cada uno se refiere, con ellas, a realidades distintas.

El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo. Para los judíos, el cielo está más allá de las nubes; el pan es el maná que comieron sus ancestros y el trigo que se muele en el molino; y la vida son los pocos años que el hombre permanece en la tierra. Para Jesús, que se sirve del milagro del maná como de un signo de realidades superiores, el cielo es la presencia eterna de Dios; el Pan es Él mismo, enviado por Dios desde el cielo como alimento; y la vida es vida eterna, la que vive el propio Dios y ofrece al hombre. ¿Cómo entenderse?

Entiéndelo tú: recibirás en la Eucaristía Pan del cielo. No baja de las nubes, sino de Dios. Es el propio Cristo. Y te dará vida eterna porque, si comulgas con fervor, traerá el cielo a tu alma y te hará bienaventurado. Comulga con hambre de amor eterno, y serás saciado en lo más profundo.

(TP03M)