El Mar de Jesús de Nazaret

26 febrero, 2018 – Espiritualidad digital

Cuando los malos son los demás

«Éste es el tiempo de la misericordia», reza un himno español de la Liturgia de las Horas durante la Cuaresma. Ahora bien: sin penitencia, no puede haber misericordia.

Sed misericordiosos, como vuestro padre es misericordioso. Si no has conocido la ternura y el perdón de Dios para contigo, no podrás perdonar a tus hermanos. Si no confiesas con frecuencia, y experimentas ese Amor con que Dios te acoge en tu pecado, ¿cómo podrás dar a otros lo que no recibes tú?

Si la causa de todos tus males es que tu familia no te comprende, tus amigos no te respetan, tus compañeros de trabajo te tienen envidia, tu marido no quiere hablar contigo, tu mujer está siempre de mal humor, y, por si fuera poco, Dios no te escucha…  Entonces, amigo, lo siento por ti. Porque la única solución a tus problemas es que se convierta el mundo entero –Dios incluido– menos tú. Tú no tienes pecados, eres una pobre víctima; no tienes que pedir perdón ni a Dios ni a los hombres, son ellos quienes deberían pedirte perdón a ti… Por eso te has vuelto un tirano intransigente; porque nunca has hecho penitencia, y nunca has experimentado la misericordia.

(TC02L)