El Mar de Jesús de Nazaret

17 febrero, 2018 – Espiritualidad digital

De todo un poco

vocaciónCuando Mateo escuchó la llamada de Jesús, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

No sé lo que supone, para ti, dejarlo todo. Quizá «todo» es mucho, o puede que no sea apenas nada. Pero no dudes que a ti, igual que a Mateo, te está llamando el Señor en este comienzo de la Cuaresma. Y también tú, como aquel publicano, tendrás que soltar lastre si quienes seguir a Jesús en esta travesía por el desierto. Con tanto equipaje como llevas por la vida no podrás avanzar en pos del Maestro.

Entregarlo todo no consiste, necesariamente, en despojarse de cuanto uno tiene. En algunas ocasiones, semejante despojo sería una perfecta irresponsabilidad. ¿Cómo va un padre de familia a renunciar al dinero con que alimenta a sus hijos, o un trabajador a las herramientas que le permiten realizar su trabajo? Entregarlo todo significa despegarse de cuanto no sea Dios. Y, para eso, podrías intentar dejar de todo un poco.

Come menos; bebe menos; fuma menos; habla menos; gasta menos; ve menos al cine; mira menos la televisión; consulta menos la pantalla del móvil; chatea menos; quéjate menos…

¿Ves? Si te decidieras a dejar de todo un poco, podrías seguir al Señor.

(TC0S)