Libros del autor

22 enero, 2018 – Espiritualidad digital

La patata caliente

Supongo que los judíos no consumirían patatas en el Israel de Nuestro Señor Jesucristo, pero, desde luego, con o sin huevos fritos, los fariseos recibieron la verdad salida de los labios del Señor como una auténtica patata caliente. Les quemaba en las manos, y por eso la lanzaron de vuelta contra el propio Jesús con todas sus fuerzas.

Tiene dentro a Belzebú.

¡Ahí es nada! Como no me gusta lo que dice, seguro que está endemoniado. Yo no estoy sordo, es que tú hablas muy bajo. Yo no tengo mal humor, eres tú quien me provocas. Yo no soy egoísta, es que la tienes tomada conmigo…

Sé que, en ocasiones, la verdad duele. Por si fuera poco, no siempre nos la dicen con dulzura; en ocasiones, nos la escupen, porque están enfadados con nosotros. Pero si alguien me arrojase una piedra a la cabeza, y yo supiera que, dentro de esa piedra, se oculta un diamante, sería un completo estúpido si arrojase el proyectil de vuelta contra mi agresor. Lo inteligente sería recoger la piedra, aguantar el dolor, y guardar el diamante. Te lo digo porque la verdad, incluso cuando duele, no es una patata. Es un diamante. Sé listo.

(TOP03L)