El Mar de Jesús de Nazaret

20 enero, 2018 – Espiritualidad digital

El éxtasis

Aunque siempre asociamos la palabra «éxtasis» a fenómenos místicos extraordinarios, lo cierto es que esta palabra griega, en sentido literal, va referida al estado de quien se encuentra «fuera de sí». El éxtasis es la salida de uno mismo. Los místicos, en sus arrobamientos, ha experimentado esta salida de sí hasta el punto de ser introducidos en Dios. Pero no es la única forma de éxtasis. También el artista, y el enamorado, salen de sí mismos para acudir al encuentro de la belleza y del ser amado.

Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí. Y tenían razón. Jesús vivió en permanente estado de éxtasis. Salía de Sí mismo al encuentro de su Padre, y salía de Sí mismo, como sale el pastor del aprisco, al encuentro de la oveja perdida. No veremos al Señor meditabundo, dando vueltas en la mente a sus problemas. Sus dolores fueron los nuestros, y su alegría, la del Padre.

No te aconsejo esperar a una transverberación –que probablemente nunca llegue– para alcanzar el éxtasis. Deja de pensar en ti mismo, sal al encuentro de Dios y de tus hermanos… ¡y verás cuánto puedes gozar de la vida!

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