Evangelio 2018

11 enero, 2018 – Espiritualidad digital

Yo ya vine. Ven tú ahora

Jesús es un maestro a la hora de guardar las distancias. No se impone, no avasalla, no persigue ni agobia a las almas. Se acerca, pero conserva, entre Él y tú, esa cantidad justa de metros que te permiten decidir si quieres ir a Él o prefieres mantenerlo fuera de tu vida.

Se quedaba fuera, en lugares solitarios; y, aun así, acudían a él de todas partes.

Tienes cerca al Señor. Pero, salvo que estés impedido, no va a ir el sacerdote a confesarte a casa o a celebrar la misa en tu sala de estar. Jesús ya ha descendido del cielo, y se ha dejado matar en una cruz, para llegar hasta el sagrario de tu iglesia. Ahora, eres tú quien debe salir de casa para ir a misa, o para confesar. Es tanto lo que recibirás de Él, que cualquier esfuerzo vale la pena.

No se entiende bien que, después de tanto esfuerzo por parte del Señor, el cristiano diga: «Hoy no me apetece confesar, confesaré la semana que viene»; «Hoy no es día de precepto, ya iré a misa el domingo»… Da un poco de pena. Por la mediocridad del cristiano, y por la soledad de Jesús.

(TOP01J)

“Evangelio