El Mar de Jesús de Nazaret

4 enero, 2018 – Espiritualidad digital

Cireneos recién nacidos

En español, son apenas seis palabras: Este es el cordero de Dios. Pero el anuncio de Juan lleva un universo sobrecogedor en sus entrañas. Cualquier judío que lo oyese y lo creyera entendería:

«Vosotros sois pecadores, y no podéis salvaros a vosotros mismos. Cada año, en Pascua, sacrificáis un cordero, como hizo Moisés cuando salió de Egipto, intentando así obtener el perdón de vuestras culpas. Pero vuestros corderos se ofrecen, año tras año, y vosotros seguís en vuestro pecado. Hoy es Dios quien pone un cordero en vuestras manos: aquí lo tenéis, es ese hombre. Lo mataréis, como matáis cada Pascua el animal en vuestras casas, y su sangre bastará para limpiar todas las culpas de todos los hombres».

La Cruz está presente en cada Belén. El Niño que reposa en el pesebre es el mismo que se entregará en el Calvario; el mismo que se ofrece en la patena. Pero, este año, nosotros no seremos ya los mismos. En lugar de ser quienes fuimos cuando lo llevamos a la Cruz, seremos quienes hoy nos unamos a su vida, recién comenzada, y de su mano caminemos hasta ofrecernos en el Gólgota con Él. Hoy también nace Simón de Cirene… ¿Tú?

(0401)

“Evangelio