El Mar de Jesús de Nazaret

19 diciembre, 2017 – Espiritualidad digital

Una cita a fecha fija

Uno de los encantos del Adviento es el modo en que cambia el enfoque de la mirada, conforme avanzan los días, sin perder de vista la noticia principal: El Señor viene. Pero, en los primeros días, miramos hacia el cielo, esperando una venida en gloria cuyo día y hora desconocemos. Por eso se nos advierte que debemos permanecer en vela. Sin embargo, conforme el Adviento avanza, los ojos se van dirigiendo hacia Belén, y nos encontramos con una cita a fecha fija: el 25 de diciembre. La antífona de entrada de la misa de hoy reza: el que viene llegará sin retraso.

Y Gabriel, que anuncia esa misma venida en carne cuyo brillo nos mostrará la Iglesia en Navidad, advierte a Zacarías que sus palabras se cumplirán en el tiempo oportuno.

Ese tiempo oportuno llegará, con la puntualidad del reloj, el 25 de diciembre. Quedan seis días. Y Dios, no lo dudes, estará allí. ¿Estarás tú?

Para que así sea, procura no apartar la mirada del Belén en estos días. Trata a la Virgen y a san José. Hazte niño. Y, sobre todo, átate al rosario como se ata el alpinista a la cordada que lo llevará hasta la cima.

(1912)

“Evangelio