El Mar de Jesús de Nazaret

17 diciembre, 2017 – Espiritualidad digital

Strangers in the night

Juan Bautista dijo de sí mismo: Yo soy la voz. Y gritaba: Allanad el camino del Señor.

Juan Bautista murió decapitado. Dos mil años después, «La voz» ya era Frank Sinatra, que cantaba «Strangers in the night, dadabadubi strangers in the night, dadabadubi», etc.

En cuanto al grito del Bautista, ha quedado encerrado en los templos como un cadáver en un féretro. En las calles ha sido suplantado por la risotada estúpida de un señor gordo con barba blanca que grita «¡Jo, jo, jo!».

¿Cómo celebrará el mundo la Navidad verdadera, si la voz se ha apagado? ¿Quién prestará sus labios a la voz, para que vuelva a resonar? «Jesucristo» … ¿Cuándo ha sido la última vez que has escuchado ese nombre fuera del templo?

Nadie te pide que te encarames en el congelador de los helados del Mercadona y proclames el prólogo de san Juan. No hagas el ridículo, por favor. Pero podrías salir más con tus amigos y, en esas conversaciones en las que se habla en confianza, pronunciar el nombre de Jesús para anunciar su Navidad.

Porque, después de Frank Sinatra, el nick «La voz» ha quedado vacante. Préstale tus labios al Bautista para que lo recupere.

(TAB03)

“Evangelio