El Mar de Jesús de Nazaret

12 diciembre, 2017 – Espiritualidad digital

La oveja borracha

El Adviento está lleno de promesas. Deberíamos recorrerlo entre consuelos, paladeando la esperanza que alumbra cada una. Pero, por desgracia, no todas las promesas de Dios alegran a todos los hombres.

Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida?

Pero si la oveja perdida se ha cobijado en el bar «La oveja loca», ha consumido ya catorce cervezas, y se ha olvidado hasta de su madre, la noticia de que el pastor viene a por ella quizá provoque que se esconda aún más. Así son muchos: se han rendido al pecado de tal forma que no conciben su vida fuera de él. El nombre de Dios se les hace extraño, y huyen de Él porque, en el fondo, no están dispuestos a dejarse amar. Temen que el Amor de Dios los vuelva niños, y ellos no quieren ser niños. Será que quieren seguir siendo viejos y borrachos.

¿Qué hará el Señor con esas ovejas ebrias de pecado, que olvidaron quién es su pastor y dónde está su patria?

Te lo diré: los amará entrañablemente. Sólo un amor infatigable puede redimirlos.

(TA02M)

“Evangelio