El Mar de Jesús de Nazaret

11 diciembre, 2017 – Espiritualidad digital

Nieve en los caminos

Ayer aparecía en escena Juan Bautista, y, en adelante, escucharemos con frecuencia, durante el Adviento, su exhortación a preparar el camino al Señor que viene. A su vez, Él viene a abrir caminos que permitan al hombre acercarse a Dios. Él mismo es el camino.

Ya lo ves: a causa del pecado, las vías de comunicación están cortadas. Pero el Señor, en su infinita misericordia, ha anunciado que vendrá a salvarnos, y nosotros le preparamos el camino confesando nuestras culpas y permaneciendo en vela.

Hombre, tus pecados están perdonados. Como esas máquinas quitanieves que ahora, en diciembre, despejan las carreteras para permitir el paso, Él, con su cuerpo entregado y su sangre derramada, derretirá nuestras culpas, romperá nuestras cadenas, y se tenderá ante nosotros en la Cruz formado la vía segura que conduce al cielo.

Dirás que ya te has confesado muchas veces, y quizá tenga que responderte que de poco te ha aprovechado. Tus confesiones eran tan superficiales, tan «epidérmicas», como tu correspondencia a la gracia. Prepara ahora, con verdadera contrición, los caminos de tu espíritu; deja que, cuando Cristo llegue, pueda entrar hasta el centro del alma, y, desde allí, Él te abrirá el camino hacia el cielo.

(TA02L)

“Evangelio