Evangelio 2018

6 diciembre, 2017 – Espiritualidad digital

Tenemos hambre

La gente ya anda pensando en la cena de Nochebuena. ¿Dónde vas a estar? ¿Qué vas a hacer? ¿Con quién cenarás? ¿Qué vamos a poner?

Si digo ahora que nos estamos preparando para un banquete, muchos lo tomarán como si digo que hace frío. Ya lo sabemos. Pero no me refiero a ese banquete, ni a esa preparación.

EL BANQUETE: Tomó los siete panes y los peces, pronunció la acción de gracias… La Eucaristía, anticipada en aquel milagro, es la celebración sacramental del banquete más sublime: vamos a saciarnos de Cristo. Aparecerá el Señor, y el hambre de Dios de nuestras almas lo devorará con avidez. Entonces nos llenaremos de cielo.

LA PREPARACIÓN: Sólo quien cocina prepara el banquete en la tienda y en los fogones. El invitado se prepara de otra forma. Este sagrado banquete ha sido preparado por Dios en el Fogón del Espíritu. Nosotros, que somos invitados, nos preparamos ayunando; es preciso llegar con hambre. También nos preparamos vistiendo las mejores galas. Por eso, en Adviento, los cristianos vivimos con sobriedad y confesamos nuestras culpas en el sacramento del Perdón. Mientras lo hacemos, aguardamos llenos de esperanza y con impaciencia. Tenemos hambre de Cristo. ¡Ven, Señor Jesús!

(TA01X)

“Evangelio