Evangelio 2018

1 diciembre, 2017 – Espiritualidad digital

Películas con final feliz

Signos de los tiempos: Hace años que las películas dejaron de tener final feliz. No siempre lo tuvieron, es cierto; pero ahora no lo tienen casi nunca. Son frecuentes los finales de silencio, es decir, de muerte.

Pero es que las películas son el reflejo —y, a veces, las fabricantes— de la visión de la vida de quienes las hacen y las ven. Si, para muchos, el silencio es el final de la vida, ¿qué hay de extraño en que sea el final de las películas?

De muerte nos ha hablado el Señor en estos días: guerras, hambres, pestes, revoluciones… ¿Algo nuevo? ¿Algo que no estemos viendo cada vez que encendemos el televisor o abrimos la prensa?

Sí. Algo enteramente nuevo: Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. Por eso el cristiano es capaz de sonreír en medio de las peores adversidades: sabe que la verdadera película, la película de Dios, termina bien. Y, cuando conoces el final, los sustos asustan menos.

A Dios, como a mí, le gustan las películas con final feliz. Y Él es el director definitivo. No habrá «The End» hasta que Él no lo firme con una victoria.

(TOI34V)