Evangelio 2018

27 noviembre, 2017 – Espiritualidad digital

Así se trata a un Rey

viuda pobre¡Qué paradoja! Quien menos tenía resultó ser quien más sabía. Y no había estudiado; su ciencia era la ciencia que no han perdido quienes han conservado limpio el corazón.

Vio a unos ricos que echaban donativos en el tesoro del temploHan contribuido a los donativos –dijo Jesús– con lo que les sobra. Trataron a Dios como tratan los soberbios a los mendigos: le dieron, en limosna, las sobras de cuanto tenían. Pero Dios no necesita nuestras limosnas, y es insulto a su Majestad arrojarle las sobras. ¿No serás tú de los que echan en el cestillo de la misa las vueltas de la compra, o de los que rezan «si les queda algo de tiempo» al final del día? Porque aquellos ricos no trataron a Dios como a un rey.

Vio también una viuda pobre que echaba dos monedillas… Ella, que pasa necesidad –dijo Jesús– ha echado todo lo que tenía para vivir. ¡Así se hace! Esta buena mujer, quizá pobre en sus bienes, pero rica, riquísima en su alma, supo desde el principio que Dios es rey. Y a un le da uno todo cuanto tiene. Después de hacerlo, se pone incondicionalmente en sus manos.

¡Qué gran mujer!

(TOI34L)