Evangelio 2018

26 noviembre, 2017 – Espiritualidad digital

Un rey dormido

Cristo es un rey dormido.

El sagrario, la custodia, las manos del sacerdote, y tu propio cuerpo cuando comulgas son lechos donde descansa el Rey. Por eso muchos piensan que Dios ha muerto.

El mal avanza, gana terreno y la tierra se puebla de injusticias. Tú quisieras un signo, un gran milagro que arreglase definitivamente las cosas… y ese signo no llega. Comulgas, y no sientes nada. Te postras frente al sagrario, y te parece que estás ante una caja vacía. Rezas, y tienes la impresión de que nadie escucha.

Pero, no te engañes, Cristo está allí. Duerme para que aprendas a esperar, a confiar, y a descansar también tú.

Un día –así lo prometió, y lo cumplirá– se levantará del sueño, y entonces se rasgarán los cielos y gritarán los sagrarios. Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en su trono de gloria.

Entonces hará justicia. Tendrás el signo que esperabas. Pero el Juicio será muy sencillo. A unos les dirá: Venid. A otros les dirá: Apartaos. Nadie se sorprenderá. Porque dirá venid a quienes siempre quisieron ir a Él. Y dirá apartaos a quienes vivieron huyendo de Él.

(XTOREYA)