Evangelio 2018

25 noviembre, 2017 – Espiritualidad digital

Cuando se pueda circular sin cinturón

El motivo que señala Jesús al hecho de que, en la vida futura, no exista el sacramento del matrimonio es muy revelador:

Los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre los muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles.

Fijaos en esa relación entre el matrimonio y la muerte. Y no penséis solamente en el momento del último suspiro. La muerte acompaña al hombre mientras vive: el dolor, la fragilidad, la enfermedad, la vejez… Todo eso es muerte. Frente a ella, el hombre está indefenso. Pero no debe estar solo.

El matrimonio es un lazo que une a un hombre frágil con una mujer frágil para que, entre ambos, se aporten fortaleza y se presten ayuda. Los dolores del marido son los de la esposa; y las dificultades de la esposa son las del marido. Para que esas turbulencias de la vida no pongan en peligro el amor, instituyó Dios ese bendito «cinturón de seguridad» del matrimonio.

Pero, en el cielo, donde ya no haya muerte ni dolor, podréis circular sin cinturón de seguridad. Ya no habrá peligro.

(TOI33S)