Evangelio 2018

4 noviembre, 2017 – Espiritualidad digital

Esperando y rezando

Ayer fue viernes, y nuestros ojos se posaron en la Cruz. Quizá leíste el relato de la Pasión del Señor, rezaste el Via Crucis, o realizaste algún ayuno que te uniera, según tus pobres fuerzas, a los padecimientos del Señor y a su sacrificio redentor.

Hoy, sábado, guardamos silencio en el regazo de la Virgen, mientras meditamos, junto a Ella, el modo tan admirable en que hemos sido redimidos.

Cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: «Amigo, sube más arriba». Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.

¡De qué forma tan misteriosa se han cumplido estas palabras en la Cruz! Convidado por el sufrimiento y la muerte de los hombres, vino el Hijo de Dios al triste banquete de los pecadores. Y, ya encarnado, fue a sentarse en el último puesto, el de los criminales y blasfemos. Así murió.

Hoy esperamos. La enseñanza no ha concluido. Junto a María, aguardamos el domingo, que amanecerá con la voz del Padre: Hijo, sube más arriba. Entonces Jesús quedará muy bien ante todos los comensales. Toda rodilla se doblará ante su majestad.

¡Cuánta esperanza, la que guardan nuestros sábados!

(TOI30S)