Evangelio 2018

31 octubre, 2017 – Espiritualidad digital

No quieras ser grande

Si el Señor te tomara suavemente en sus manos, te elevara sobre la superficie de la tierra, y te mostrase todos los reinos del mundo con sus habitantes mientras te dijera: «Tráelos a mí» … ¿Qué responderías?

Quizá te sintieras incapaz. Pensarías que es preciso ser muy grande para abarcar tanto, que necesitarías muchos medios, mucho dinero, y un caudal de fuerzas que jamás has tenido. ¿Por dónde empezar? ¡Si no eres nadie!

Te equivocarías. Porque para responder fielmente a esa llamada no necesitas ser más grande de lo que eres, sino más pequeño. ¡Qué paradoja!

Es semejante a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto. La esterilidad de tu apostolado no está causada por tu falta de medios, sino por tu falta de humildad. Si fueras tan pequeño que nada pudieras hacer sin rezar; si fueras tan diminuto que no tuvieras más remedio que confiar ciegamente en Dios; si, en lugar de tratar de expandirte por todas partes, te recogieras silenciosa y humildemente en Él… ¡Cuánto fruto daría tu vida!

No quieras ser grande. Los grandes lo rompen todo. Más bien, sé obediente y piadoso. Así serás omnipotente, con la omnipotencia de Dios.

(TOI30M)