Evangelio 2018

25 octubre, 2017 – Espiritualidad digital

Al que mucho se le dio…

Supongo que muchos de quienes ahora leéis estas líneas rezáis todos los días. Quizá, un buen número de entre vosotros comulga a diario, y escucha la Palabra de Dios. También creo que seréis unos cuantos quienes recéis habitualmente el santo rosario, y quienes asistáis a algún medio de formación cristiana.

Todo ello son auténticos privilegios, y quisiera que no lo olvidarais nunca. Esas prácticas, por sí solas, no nos hacen mejores que los demás, pero es cierto que nos lo ponen mucho más fácil. Tenemos –digámoslo así– todas las «herramientas» a nuestro alcance para gozar mucho de Dios, y para pregustar, en esta tierra, las delicias celestiales. Deberíamos sentirnos abrumados por tantas caricias del cielo como recibimos. Y también deberíamos sentir esa dulce exigencia del Amor: ¡Hay que estar a la altura!

Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará. Debéis recordar que Dios espera más de nosotros que de aquéllos que no han recibido tanto. Y que nuestros pecados ofenden más a Dios que los de quienes apenas saben lo que hacen.

Una persona que ha recibido tanto como nosotros no puede conformarse con menos de la santidad. ¡Ay de mí, si dejara de aspirar a ella!

(TOI29X)