Evangelio 2018

20 octubre, 2017 – Espiritualidad digital

La amistad entre Jekyll y Hide

Cuando se habla de «doble vida», es fácil acabar pensado en casos al estilo Jekyll-Hide: personas que se comportan de una manera en determinados ambientes, y que resultan irreconocibles cuando cambian de escenario. «¡Qué persona tan maravillosa es su marido! Da gusto estar con él». Y la buena mujer sonríe, mientras piensa: «¡Si lo viese usted en casa!». Jekyll y Hide.

Pero no siempre es así.

Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. La hipocresía es la doble vida sin levantarse del asiento. Por fuera Jekyll, y por dentro Hide. Los dos conviven, no se turnan, están siempre presentes. Jekyll cuida las formas, y gestiona la buena imagen del hipócrita. Mientras tanto, Hide campa a sus anchas por dentro, y convierte el alma en un estercolero de odios, sensualidad, envidias, soberbia y egoísmo.

Cuando recéis, dejaos mirar por Dios; no tengáis pliegues ante Él; mostradle hasta los últimos rincones del alma, para que su mirada lo limpie todo. Haced lo mismo con el confesor: no le ocultéis las insinuaciones del mal en los sótanos del corazón. No tengáis secretos nunca con el director espiritual.

Pero, antes de todo eso, no tengáis miedo a conoceros por dentro.

(TOI28V)