Evangelio 2018

5 octubre, 2017 – Espiritualidad digital

Ya que nos invitas a pedir…

Puesto que el Señor ha dicho: Pedid y se os dará… ¿Qué le pediremos en este día en que la Iglesia, recién comenzada la temporada de trabajo, se presenta ante Él? Pidamos algo grande, algo que esté a la altura de Aquél que se entrega sin límites.

Señor, que el trabajo que estamos comenzando a realizar en tu nombre sea fecundo. Y, ya que me dejas hablarte con la libertad de un hijo, déjame también decirte que no nos conformaremos con una fecundidad terrena. Desde luego que deseamos que nuestras obras estén bien hechas, y cumplan su cometido aquí, en la tierra. Pero, a través de esa fecundidad temporal, queremos ofrecértelas, unidas a la Pasión de tu hijo, para que produzcan fruto de almas. Te pedimos, Señor, que nuestro trabajo sea apostolado.

Señor, que nuestro descanso te sea agradable. Porque sabes que, para trabajar bien, necesitamos descansar, te pediré ahora el descanso más reparador: que descansemos en Ti. Que nuestra oración sea descanso del alma, que la Cruz y el altar sean lecho de amor sobre el que nos recostemos… Y que también nuestro descanso corporal te sea agradable, porque no sepamos descansar sin Ti.

Sé que nos lo concederás.

(0510)

“Evangelio