Evangelio 2018

4 octubre, 2017 – Espiritualidad digital

Uno

San Lucas lo llama uno. Pero a mí no me parece uno cualquiera:

Mientras Jesús y sus discípulos iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adondequiera que vayas».

Ahí es nada. Ese uno, claramente, se había enamorado.

Porque si yo quiero ir a la plaza del pueblo y no sé cómo llegar, cuando alguien me diga que va hacia allí, le diré: «Te seguiré hasta la plaza del pueblo». Una vez que hayamos llegado, lógicamente, le diré adiós y quizá no le vuelva a ver.

Si Jesús va al cielo, muchos lo seguirán. Quieren alcanzar vida eterna, y por eso caminan en pos del Señor. Sin embargo, si Jesús anuncia que se dirige a la Cruz, una buena parte de ellos se dará la vuelta. La Cruz les repugna.

Pero quien dice: te seguiré adondequiera que vayas está dando a entender que no pretende sino vivir junto a Jesús. Ése se ha enamorado.

Yo no me atrevo a decirle al Señor: «Te seguiré hasta la Cruz». Pero sí me atrevo a decirle: «Quiero estar contigo y seguirte adondequiera que vayas. Porque, si estoy contigo, ya he alcanzado la meta de mi vida». Por eso siento veneración hacia ese uno.

(TOI26X)