Evangelio 2018

3 octubre, 2017 – Espiritualidad digital

El malvado escucha en su interior…

Hoy, como entonces, Jesús recorre los caminos y muchos no lo recibieron, porque su aspecto era el de uno que caminaba hacia Jerusalén.

El malvado escucha en su interior un oráculo del pecado (Sal 35, 2). Como dice el salmo, una voz interior les susurra: «¿Vas a acoger a ése? ¿Sabes dónde va? ¿Sabes a dónde te lleva? Míralo: va a Jerusalén, a la Cruz. Si lo acoges, perderás la vida, morirás con Él. ¡Aléjalo de ti!» No es esto lo peor, aunque ya he visto a algunos vomitar a Cristo de sus vidas cuando sospecharon que podrá pedirles «algo más», algo que no querían entregarle. Con todo, peores cosas suceden cuando esa misma voz presenta otro Jesús, un Jesús que nunca existió: el Cristo sin cruz. Es el Cristo amuleto, que te garantiza buena suerte; el Cristo poeta, que habla de amor y paz, pero calla tu pecado y tu condena; el Cristo revolucionario, que pregona utopías terrenas en las que los malos son siempre los demás…

Míralo: es Jesús, el de Verdad. Va al Calvario. Si lo acoges, morirás con Él. Y, si mueres con Él, Él será tu vida, y vida eterna. No le cierres las puertas.

(TOI26M)